Tijuana, 1999

Mi trabajo artístico se construye en la intersección entre fotografía, dibujo y texto, dialogando con materiales como papel, fuego y tabaco. Explora cómo nuestras vivencias cotidianas reconfiguran nuestras acciones e identidades, partiendo de la pregunta: ¿Cómo nos definimos como personas? Las marcas del hábito, la pérdida y la transformación se hacen visibles a través de imágenes y palabras intervenidas con quemaduras, manchas de ceniza y rastros del fuego, elementos que aluden tanto a lo íntimo como a lo universal.
Desde mi experiencia como cocinero, el fuego dejó de ser solo una herramienta de oficio para convertirse en medio expresivo. Así, investigando su vínculo con mi historia personal, lo uso para crear, alterar y resignificar. Las cicatrices que deja sobre el papel funcionan como metáforas de rupturas internas y puntos de inflexión que han moldeado mi identidad. Cada obra se convierte en un material testimonio de cómo los cambios dejan huellas y de cómo, a través de ellas, seguimos transformándonos.






Laboratorista del cuarto oscuro de Casa Garita, he formado parte de espacios como CFMAB y Centro de las Artes de San Agustín, el Club de Fotografía Análoga y el Club de Experimentación Fotográfica. Actualmente participo en la Clínica de Proyectos Fotográficos del Centro de la Imagen. Recientemente concluí la Residencia Local en Casa Garita.
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